miércoles, 17 de agosto de 2011

5 meses.

Después de 5 meses de algo estoy segura:
No podrán quererlo como lo quería yo, no podrán adorarlo de ese modo, no sabrán advertir hasta el menor de sus dulces movimientos, de aquellos gestos imperceptibles de su cara. Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras...Por eso eso que me cuentan de míralo como bebe o como se mueve sobre las baldosas y que fácil parece a veces enamorarse, todo eso de que él puede ser el único puto motivo de seguir viva y a la mierda con la autodestrucción...Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que se acerco a mí, me dio dos besos y me dijo su nombre, a si que supondreis que yo soy la primera que entiende que perdáis la cabeza por como se mueve, el sentido por sus palabras y los nervios por un mínimo roce de mejilla. Que las suspicacias, las incomodades de orgullo que él pueda provocarme son algo con lo que ya cuento. Que yo también lo veo, que cuando él pasa por debajo del cielo solo el tonto mira al cielo. Porque sé exactamente como baja la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior produciendo el ruido más odioso pero a la vez más hermoso que jamás nadie ha escuchado, que conozco su voz en formato susurro, en formato gemido y en formato secreto, que me sé exactamente cada una de sus cicatrices y el punto exacto donde le tienes que tocar para que se muera de la risa. Que yo también he memorizado su número de teléfono, pero también el número de sus escalones y el número de besos que nos hemos dado, que no solo conozco su última pesadilla si no también las mil anteriores; porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna(y mira que hay tontas enamoradas en este mundo). Sé que a veces es un egoísta, un chulo, un creído, un egocéntrico... pero en realidad para mí es la persona más valiosa de este mundo y por el único que he derramado más de 10.000 lágrimas. Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él, rendido a ese milagro que supone que exista. Que lo he visto mirarme con esos ojos, besarme con esos labios y agarrarme con esas manos, y lo he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana: no me habléis de paisajes si no habéis visto su cuerpo... Y solo los sueños pueden posarse sobre las 7 letras de su nombre...
Es como si solo a mí se me hubiera concedido la facultad de ver, de conocer el sabor de sus besos, esos besos que hechizan...
Nadie será capaz de conocer el verdadero color de sus ojos, nadie podrá ver nunca lo que yo he visto en él, nadie se divertirá con esos tiernos caprichos, con esas palabras sin sentido...

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