lunes, 10 de junio de 2013

Por el camino voy buscando parches y tíos que me quieran de verdad, pero cuando llega el momento, no puedo dar el paso... Huyo hacia delante pero siempre mirando atrás para ver si vuelve, buscando sus pasos detrás de los míos. Caminar por la calle con la sensación de que cuando doble la primera esquina, él va a estar ahí y pensar en qué le voy a decir, en qué voy a hacer ¿Dos besos o un abrazo?
Aparece, un abrazo, fuerte, más fuerte, y unas palabras ``Te echo de menos´´... Seguimos abrazados, el tiempo pasa, los coches rápidos, la gente con prisa y nosotros congelados en un abrazo como si quisiéramos recuperar todo el tiempo perdido, como si el resto de nuestra vida fuera a ser eso. Lentamente separamos nuestros cuerpos, él mira hacia abajo, soy bajita pero los centímetros que nos separan no se interponen entre nuestros ojos. Una sonrisa tonta se escapa de sus labios y sus palabras... ``Yo también te he echado de menos´´... Si lo pensáis bien son las palabras perfectas ¿O no? Mi corazón late tan fuerte que no puedo ni escuchar mis propios pensamientos, trato de hallar el significado de sus palabras pero estoy demasiado distraída, sus labios me llaman...¿Qué querrá decir?¿Se ha acabado esta pausa entre nosotros? Se acerca poco a poco y agacha la cabeza, me mira y se muerde el labio inferior, pone sus manos en mi espalda y yo me elevo sobre la parte delantera de mis pies... Sí, se acabó, ya no hay tiempo entre nosotros, entre nosotros no hay nada, no hay ni 1 centímetro de distancia, nos besamos sin pausa, con prisa como si ese pudiera ser nuestro último primer beso. Y en ese momento, allí, entre sus brazos, presa de sus labios, me di cuenta de que me sentía como en casa, que ese era mi sitio, segura, protegida y enamorada, siendo completamente yo, completamente nosotros. Lentamente abro los ojos para mirarle y... Se desvanece. No está. Estoy sola en mi habitación, son las cuatro de la mañana y se oye la música del bar de abajo a todo volumen, un sabor dulce en mi boca recuerdo de esos besos que un día nos dimos, el corazón a mil por hora ¿Me acabo de despertar de una pesadilla? Si así fuera, sería la pesadilla más dulce del mundo. Abro la ventana y dejo que entre un aire fresco en mi habitación, cojo un cigarrillo... No son horas ¿Qué te pasa? Pero la ansiedad me consume, mechero, fuego, humo y un suspiro... Mi sueño me ha jugado una mala pasada, no quiero volver al pasado pero el pasado siempre me encuentra.

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